Muerdes una tostada y notas un calambre seco en una muela. Dura un segundo. Al día siguiente comes por ese lado y no pasa nada. Tres días después, otra vez. Miras en el espejo y el diente parece perfecto. Este patrón, que aparece y desaparece, es uno de los más típicos de las microfracturas dentales, y también uno de los que más tiempo tarda la gente en consultar.
¿Qué son las microfracturas dentales?
Las microfracturas dentales son grietas muy finas en el diente que no llegan a romperlo ni a separar ningún fragmento. Pueden quedarse en el esmalte o avanzar hacia la dentina y el nervio. Casi nunca se ven a simple vista, y el síntoma más habitual es un dolor breve y agudo al morder.
Conviene distinguir dos situaciones que a menudo se confunden:
- Líneas de fisura del esmalte. Son rayitas verticales que tienen casi todos los adultos, sobre todo en los dientes de delante. Se ven con buena luz, no duelen y no necesitan tratamiento.
- Diente fisurado. Aquí la grieta atraviesa el esmalte y entra en la dentina. Da síntomas y puede seguir creciendo con cada mordida. Aparece con más frecuencia en molares y premolares, que son los que soportan más fuerza.
Este artículo se centra en la segunda, que es la que da problemas.
Síntomas de una microfractura dental
Lo que hace difícil identificarlas es que los síntomas no son constantes. Depende de cómo muerdas y de hacia dónde empujes la grieta. Estas son las señales que más nos orientan:
- Dolor agudo al morder algo concreto, sobre todo alimentos duros o granulados (pan tostado, frutos secos, semillas).
- Dolor al soltar el mordisco. Es muy característico: no duele al apretar, sino justo al abrir, cuando la grieta se cierra de golpe.
- Sensibilidad al frío en un diente concreto, que se va en cuanto retiras el estímulo.
- Molestias intermitentes: días sin nada y días en los que evitas masticar por ese lado.
- No sabes señalar qué diente es. Muchos pacientes llegan diciendo «es por esta zona», pero sin poder concretar.
Si el dolor pasa a ser continuo, aparece sin morder, te despierta por la noche o notas la encía hinchada, la fisura puede haber llegado al nervio. Eso ya no conviene dejarlo para dentro de unas semanas.
Causas de las microfracturas
Rara vez hay un único culpable. Normalmente es la suma de un diente debilitado y una fuerza que se repite durante meses o años.
- Bruxismo. Apretar o rechinar los dientes, muchas veces de noche y sin darte cuenta, multiplica la carga que reciben las muelas. Si te levantas con la mandíbula cansada o dolor de cabeza, puede ser un indicio. Lo tratamos dentro de dolor orofacial y medicina oral.
- Empastes grandes o antiguos. Cuando un empaste ocupa buena parte del diente, las paredes que quedan son finas y trabajan como una cuña cada vez que muerdes.
- Dientes endodonciados sin corona. Tras una endodoncia, el diente pierde estructura y resistencia. Si no se protege bien, es más fácil que se fisure.
- Morder cosas duras. Hielo, huesos de aceituna, caramelos duros, bolígrafos, abrir envases con los dientes. Un solo mordisco desafortunado puede bastar.
- Golpes en la boca, aunque en su momento parecieran leves.
¿Cómo se diagnostica una microfractura dental?
Es de los diagnósticos que más paciencia requieren, porque la radiografía normal a menudo no muestra la grieta. Por eso combinamos varias pruebas:
- Historia de los síntomas. Cuándo duele, con qué alimentos, si es al morder o al soltar. Tu descripción ya nos da muchas pistas.
- Prueba de mordida por cúspides. Te pedimos que muerdas un pequeño instrumento apoyándolo en cada punta de la muela por separado. Si al morder o soltar en una zona concreta reproduces el dolor, tenemos una localización muy precisa.
- Luz y exploración con aumento para intentar ver la línea de fractura.
- Pruebas de frío para saber cómo está el nervio.
- Radiografías. Aunque no siempre enseñen la grieta, sirven para descartar otras causas del dolor, como una caries escondida entre dientes o un problema en la raíz. Hablamos de ese tipo de caries en este artículo sobre caries interproximales.
A veces la grieta solo se confirma del todo al retirar un empaste antiguo y ver el diente por dentro.
Tratamiento de las microfracturas dentales
Una cosa clara antes de nada: una grieta en un diente no se suelda. El esmalte no se regenera. Lo que buscamos es que no avance y que el diente deje de doler al masticar. El tratamiento depende de hasta dónde llegue:
- Líneas superficiales sin síntomas. No se tratan. Se vigilan en las revisiones.
- Fisura con molestias pero sin afectación del nervio. Lo más eficaz suele ser proteger el diente con una restauración que abrace las cúspides, como una incrustación (onlay) o una corona. Así, al morder, la fuerza se reparte y la grieta deja de abrirse. Lo planificamos dentro de prostodoncia y rehabilitación oral.
- Fisura que ha llegado al nervio. Primero hay que hacer una endodoncia y después colocar una corona. Sin la corona, el diente sigue expuesto a partirse.
- Grieta que baja hasta la raíz o diente partido. Cuando la fractura divide el diente en vertical, normalmente no se puede conservar. En ese caso se extrae y se valora reponerlo con un implante.
Por eso insistimos tanto en no esperar. La misma grieta que hoy se resuelve con una incrustación puede terminar, meses después, en una extracción.
Cómo prevenir las microfracturas
- Si aprietas o rechinas, usa férula de descarga. Hecha a medida, protege los dientes de la sobrecarga nocturna.
- No uses los dientes como herramienta. Ni para abrir bolsas, ni para cortar hilo, ni para romper cáscaras.
- Cuidado con el hielo y los huesos de aceituna, que están detrás de más fisuras de las que imaginas.
- Protege los dientes muy empastados o endodonciados si te lo recomendamos, aunque todavía no duelan.
- Usa protector bucal si practicas deportes de contacto.
- Cuéntanos en la revisión cualquier sensación rara al morder, aunque sea leve y pasajera.
Preguntas frecuentes
¿Una microfractura dental se cura sola?
No. El diente no puede cerrar una grieta por sí mismo. Puede pasar un tiempo sin molestar, pero la fisura sigue ahí y, con la masticación, tiende a crecer.
¿Se ve una microfractura en la radiografía?
Muchas veces no, porque la grieta es más fina de lo que la radiografía llega a mostrar. Por eso el diagnóstico se apoya sobre todo en la exploración y en las pruebas de mordida.
¿Es urgente?
Si notas dolor al morder, pide cita en los próximos días, sin dejarlo meses. Si el dolor es constante, te despierta o hay inflamación, llámanos lo antes posible.
Valoración en nuestra clínica dental en Logroño
Si tienes una muela que te molesta al morder y no sabes por qué, ven a vernos. Buscar el origen de ese dolor con calma es el primer paso para conservar el diente.
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